


Las dársenas del puerto viejo de Gijón mantuvieron la primacía durante un siglo del histórico cabotaje de carbón y fue abrigo durante muchos años de una importante flota pesquera.
Viene de ahí su característica construcción dividida en cuatro dársenas que servían de forma independiente para la descarga del carbón, para el trasvase de la pesca y para otras múltiples usos de su historia industrial.
La recesión industrial y pesquera dio paso al desarrollo de la actividad turística, convirtiéndolo en el Puerto actual.
El Puerto Deportivo de Gijón, cuenta con nuevos pantalanes dotados con los últimos equipamientos y materiales de alta calidad, que contribuyen a ofrecer un servicio que satisface las necesidades de los clientes más exigentes.
Equipamiento de los pantanales:
